José Antonio Rojas Nieto - La Jornada
En la industria petrolera se proponen una diferenciación de los tres participantes en la explotación, desarrollo e industrialización de los hidrocarburos. Y se exige –en mi opinión correctamente– diferenciar objetivos, metas, funciones, tareas y mecanismos de evaluación y supervisión. Para el propietario del recurso natural, petróleo y demás hidrocarburos. Para el operador de la empresa, la empresa petrolera. Para el regulador, en este caso de la industria del petróleo, demás hidrocarburos y sus productos. Esto supone identificar tres conjuntos diferenciados de problemáticas. Y de alternativas. Del propietario, del operador, del regulador. Y no confundirlos.